Combina técnicas manuales específicas con tecnología de estimulación tisular para reactivar la piel, mejorar la firmeza y favorecer la regeneración cutánea.
Especialmente indicado para pieles apagadas, con falta de tono o que necesitan un “reset” para recuperar densidad, vitalidad y uniformidad.
El protocolo se adapta en cada sesión según la valoración profesional.