La luz pulsada actúa en profundidad ayudando a mejorar la textura, la luminosidad y el tono de la piel, al mismo tiempo que estimula los mecanismos naturales de regeneración cutánea.
Indicado para tratar de forma global:
– Arrugas y líneas de expresión
– Falta de firmeza y elasticidad
– Piel apagada y pérdida de luminosidad
– Textura irregular
– Poros dilatados
– Signos de envejecimiento prematuro
– Piel deshidratada o estresada
Tratamiento personalizado según el estado de la piel y la valoración profesional.