Tratamiento facial dermocalmante diseñado para aliviar, proteger y reforzar las pieles sensibles, reactivas o sensibilizadas.
Ayuda a reducir rojeces, calmar la sensación de incomodidad y restaurar el equilibrio de la barrera cutánea, aportando confort inmediato y bienestar a la piel.
Especialmente indicado en momentos de estrés cutáneo, tras exposiciones externas o cuando la piel necesita ser tratada con suavidad y criterio.
La piel queda calmada, hidratada y visiblemente más serena.
El protocolo se adapta en cada sesión según la valoración profesional.